
La excentricidad de este personaje desconcierta al lector en razón de que el hecho de servir de guía a Watanuki le confiere un estado de conocimiento espiritual y paranormal de gran importancia. Por lo tanto, algunas de sus resoluciones carecen de sentido a primera vista, pero con el tiempo la trama revela el origen de su acertada decisión.
Muchas veces pretende actuar como espectadora, aunque en la mayoría de los casos su intervención genera resultados que rigen la velocidad y dinámica de la historia. Su histrionismo confunde al personaje principal, pero termina involucrándolo en situaciones serias, planteadas a modo de directora de un juego en el cual el protagonista masculino, Watanuki, es conducido por ella como parte del mismo.
Es divertida y respetuosa de todos los seres, sean benévolos o no. Según lo expresado en el manga, lo bueno y lo malo son conceptos que los humanos deciden, y no se aplican a no humanos. Este tipo de pensamiento se manifiesta cuando, por ejemplo, decide no intervenir en prevenir a alguna persona de sus errores o del peligro que corre,10 ya que «todo es cuestión del destino» (hitzusen (費?)).
Yūko recibe muchos apodos, ya que nunca revela su verdadero nombre debido a un tipo de autoprotección espiritual, ya que, según ella misma afirma, quien conoce el nombre de otra persona puede controlarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario